Gran Logia de Chile: Institucionalidad Necesaria

domingo, 7 de agosto de 2011

Gran Logia de Chile: Institucionalidad Necesaria


Luis A. Riveros, académico Universidad de Chile, escribe semanalmente en el Diario Estrategia. En este miércoles 3 de agosto señala: “La cuestión es cómo construir un Acuerdo estable a nivel de nuestra comunidad política”.
Los anuncios del ministro de Educación envuelven una amplia agenda de trabajo. Los recursos necesarios están en el rango de 1,5 a 2 puntos del PIB, indispensables para así emprender una desmunicipalización sostenible, obtener la mejoría a largo plazo de las remuneraciones docentes, acceder a la mayor inversión necesaria en la educación pública, concretar el aumento de los recursos basales para las universidades, dar lugar a mayores recursos para ayudas estudiantiles y crédito y proporcionar los fondos adicionales para investigación.
Y no sólo esto: los cambios anunciados requieren profundas modificaciones legales y hasta constitucionales, junto con la creación de nuevos organismos como la Superintendencia de Educación Superior. O sea, esto constituye una transformación de enormes proporciones que tomará tiempo en su adopción plena, especialmente en materia de recursos y prioridades. La cuestión es cómo construir un Acuerdo estable a nivel de nuestra comunidad política, a la vez que capaz de envolver a los actores sociales, de modo que éste sea un cambio viable y sostenible para alcanzar plenamente sus resultados dentro del próximo quinquenio. Esto demandará un seguimiento, una permanente evaluación, un compromiso para consolidar los cambios anunciados, establecer las debidas prioridades y crear una institucionalidad que responda por los resultados en un plazo mayor a la duración del período presidencial.
Debido a su dimensión temporal, no puede este proceso de cambios radicar solamente en el Ministerio de Educación ni tampoco en el Congreso Nacional, es necesaria una institucionalidad de consenso que se haga cargo de los compromisos que se adquieran. Habrá que buscar una instancia de consenso con responsables de coordinar y orientar el diálogo permanente que esto requerirá, para que así el país tenga el cambio en educación pospuesto tantos años. Con eso se construirá también el país de entendimiento y consensos amplios que la ciudadanía está buscando en su aspiración de contar con una educación digna.